Santiago 09 de abril 2011
Compañeros(as):
Realizamos esta discusión a 4 meses de haber culminado nuestro 24º Congreso Nacional y a 13 meses en que la derecha después de 50 años se reinstala en el gobierno por la vía electoral. Ello implica un período en extremo complejo, lo que nos llama a realizar nuestros mayores esfuerzos para posesionarnos de esta nueva realidad de lo que ello implica en el concierto Nacional e Internacional, de los retrocesos del mundo social y político, de las graves consecuencias en el plano económico que afecta a millones de compatriotas y en ese marco abrir paso a nuestra política resuelta en el Congreso en dirección a conformar un gran movimiento de unidad y convergencia social y política que avance a la conquista de un gobierno de nuevo tipo.
Para que ese proceso se haga realidad el rol de los trabajadores, y, en especial, del movimiento sindical es un factor determinante. Con y desde ellos se debe avanzar en un frente común, de unidad en la diversidad, donde todos los que son afectados por las políticas neoliberales, entre los que contamos amplios sectores de capas medias, el vasto sector de la cultura, los defensores de los derechos humanos, los pueblos originarios, el diverso movimiento juvenil, los defensores del medio ambiente, el feminismo y otros, sean parte de la amplia convergencia social y política que requerimos para hacer frente a la arremetida del modelo neoliberal, que cuenta con su gestor de clase natural en el poder.
Es necesario que el conjunto del pueblo, el movimiento sindical y el propio partido comprendan que el momento político de hoy y no el de mañana, es extraordinariamente decisivo en la lucha por abrir paso a nuestra política, neutralizar la arremetida del modelo y contener las aspiraciones de la derecha de prolongar su estancia en el poder.
Nuestro Partido, como partido de los trabajadores, debe contribuir decisivamente, junto a otros sectores del mundo del trabajo, al despliegue de la acción que haga de los trabajadores un protagonista decisivo en este proceso. Su actividad y fuerza serán una garantía de la profundidad de los cambios que un gobierno de nuevo tipo puede llevar adelante.
El mundo está cambiando. El profundo impacto de la Crisis Internacional en curso, ha producido una agudización de las contradicciones de clase a nivel global, incluidos los países Europeos y de Norteamérica. Esto ha impulsado a numerosas centrales sindicales a asumir posiciones de confrontación con los impactos del modelo en los/as trabajadores/as, y a enfrentarse a los gobiernos, que en muchos casos apoyaron.
En América Latina, países como Argentina. Bolivia, Brasil o Ecuador avanzan en un camino de revisión del modelo neoliberal y trasformaciones sociales, nuestro país camina en sentido contrario; la privatización avanza y lo público tiende a desaparecer.
Es decir, se transforma en uno de los pocos que busca profundizar el modelo. Desde el fin de la dictadura hasta ahora, la política de “consensos” o “transición” se ha transformado en el soporte para mantener el modelo y profundizarlo, proceso que aun siendo resistido por las organizaciones sindicales y sociales, ha contado con todos los poderes fácticos para imponerse.
Estas políticas apuntan a profundizar ilimitadamente la aplicación de políticas neoliberales, abriendo nuevos cauces a la globalización que coarta la soberanía nacional y su desarrollo, transformando al país en un mero exportador de materias primas, sin valor agregado en ausencia de un proyecto nacional de desarrollo, se persiste en la entrega de nuevos recursos naturales a las transnacionales y en la subordinación a la banca internacional volatizando los recursos del país y los trabajadores, ejemplo de esto son as enormes sumas perdidas en medio de la crisis que afectará principalmente los fondos previsionales de los trabajadores.
A UN AÑO DE LA DERECHA EN EL GOBIERNO
El gobierno de Piñera significa un grave retroceso para el país y la gran mayoría de la sociedad. Su política apunta a profundizar ilimitadamente la aplicación de políticas neoliberales, que en algunos casos viene a cerrar el ciclo de políticas sostenidas durante veinte años por la Concertación y en otros, impone nuevos desafíos tales como las 7 reformas estructurales anunciadas para el presente año en educación, salud, pobreza, delincuencia, reformas al sistema político, ambiental y la modernización del Estado.
En lo económico interno y tras la fachada de la modernización del estado, lanza una ofensiva por privatizar, la salud y educación como sus principales objetivos, no dejando de lado la total privatización de las sanitarias ni su gran objetivo: echar mano a la Enap y principalmente a Codelco.
En lo político busca acelerar reformas laborales que reduzcan aún mas los derechos de los trabajadores como profundizar la flexibilidad laboral, el tele-trabajo, el banco de horas, el descanso dominical, la anulación de la indemnización por años de servicio. De otro lado, proclama como logros las reformas al post natal, la eventual derogación del 7% de salud cobrado a los jubilados, acelerar la aprobación del multi-rut e imponer el ingreso ético-familiar. Estos aparecen como avances hasta llegar a la letra chica de cada proyecto y constatar que en su aplicación, una vez más pierden los trabajadores.
Para lograr estos objetivos, lanza una ofensiva contra los dirigentes sindicales y sus organizaciones, levanta el paralelismo sindical. Sólo así se entiende los despidos selectivos de dirigentes y profesionales, los unos para debilitar el movimiento sindical, los otros para trasladar a personas del área privada hacia aquellos servicios públicos que luego serán privatizados; vaya para unos y otros nuestras expresiones de máxima solidaridad, pero más que ello nuestro compromiso de lucha y fortaleza para cambiar la actual situación.
Parte de la ofensiva de la derecha desde sus posiciones de gobierno es la oleada de despidos en el sector público. El sueño de hacer perdurar su permanencia en el gobierno y para ello apropiarse de la administración pública como un botín de poder e influencia, es una razón de esa oleada. Al mismo tiempo, se busca privatizar al máximo las funciones del aparato público y convertirlas en negocios privados. Un caso ilustrativo es el del Instituto de Previsión Social (IPS) cuyas funciones se pretende externalizar para convertirlo en otra área de utilidades de las AFP e Isapres. Se ha planteado la idea de constituir un movimiento de exonerados políticos de Piñera. Debemos asumir esa propuesta y actuar para que la ANEF y el conjunto de la Mesa del Sector Público impulsen ese proceso.
Esta agresión a los trabajadores debe dar lugar a la generación de un movimiento que conquiste una nueva estructura de los derechos sindicales del sector público. La OIT ha hecho presente la indefensión en que se encuentran los trabajadores de ese sector y ha planteado a los gobiernos la necesidad de corregir esta situación. Los gobiernos de la Concertación no lo asumieron pero hoy es posible converger y crear condiciones para forzar al gobierno de derecha a responder a esas exigencias.
El presente año es el último año no electoral de la administración de Piñera. Consciente de ello tiene preparada una arremetida para avanzar ahora en la reducción de los derechos de los trabajadores por la vía de imponer normas duras de flexibilidad laboral y restricción de la sindicalización. Busca rehuir los años 2012 y 2013, ya que en esos hay elecciones municipales y luego parlamentarias y presidenciales. Piñera, en entrevista con El Mercurio, confesó que será mejor implementar las principales medidas este año, porque en los próximos se podría afectar la votación de la derecha política. “…El año 2012 son las elecciones municipales y el 2013 las elecciones presidenciales, y por tanto el tiempo apremia” dijo al Mercurio.
La relación capital-trabajo se ha deteriorado al extremo, a los casi 40.000 cesantes que dejo el terremoto, se suma los más de 8.000 despidos en la administración pública, los miles de cesantes en el magisterio, las 5.000 amenazas de despido de los PMU en la Octava Región, son muestra de cómo aumentan los niveles de pobreza, siendo muy superiores a las cifras entregadas por la última encuesta CASEN , que si bien reconoce un aumento de 600.000 nuevos pobres (un millón novecientos mil) son cifras mentirosas, allí no está contemplado el empleo precario ni de temporada, que dura sólo semanas o meses. Se pretende mañosamente imponer el ingreso ético familiar y no de un sueldo ético al trabajador, todo sin la existencia de una negociación colectiva real, lo que profundiza las grandes brechas entre el salario y los ingresos que recibe el capital, dando paso al crecimiento desbordante de la miseria, a contrapelo de las enormes ganancias de la banca las forestales y otras grandes empresas.
TENEMOS EL TRISTE RECORD DE ESTAR ENTRE LOS PAÍSES CON UNO DE LOS PEORES ÍNDICES DE REDISTRIBUCIÓN DE INGRESOS.
Piñera se vanagloria de que en su primer año de gobierno, ha creado 420 mil empleos, que asegura es el doble de lo que había prometido. La realidad es que de esa cifra 200 mil son trabajadores por cuenta propia, 30 mil son familiares no remunerados de empresarios, 10 mil son empleadas de casa particular .Y sólo 160 mil son asalariados, vale decir 40 mil menos que lo comprometido por Piñera.
De nada sirve a Piñera el desmesurado despliegue comunicacional por elevar su prestigio. El aumento a su rechazo lo constatan las encuestas, eso lo empuja a levantar nuevas consignas para revertir la situación, con ese proposito introduce el llamado a la unidad nacional, como supuesto objetivo de su gestión. Unidad Nacional imposible en este cuadro de desigualdades tan extremas.
Esto reafirma el hecho, que para las fuerzas democráticas de Chile, el principal desafío político de hoy, es desplazar a la derecha, cuestión que por separado, no puede lograr ninguna de las fuerzas que han declarado ser oposición. Sin embargo, desplazar a la derecha no basta, lo que se requiere es que el carácter del gobierno que lo sucederá no este subordinado a las políticas neoliberales que en lo esencial aplicaron los distintos gobiernos de la concertación.
Lograr el objetivo principal del período es posible. Sin embargo, es necesario desplegar una táctica que permita que se cumplan algunas condiciones, las que debemos desarrollar en medio de nuestra actividad sindical, tales como:
Fortalecer, ampliar y potenciar la izquierda, que actúe en su calidad de oposición y se coloque a la cabeza de las demandas de la gente. Allí trabajamos con los integrantes del Juntos Podemos, con quienes debemos enfrentar los debates necesarios para sumar al proceso de unidad y convergencia que promovemos; a la vez ampliar la izquierda desarrollando unidad de acción con referentes como el PH, el MAS e integrantes del PRO en ese proceso de necesario fortalecimiento de la izquierda para lograr unidad y convergencia para enfrentar las políticas de la derecha y su gobierno.
• La Concertación, conmocionada aún por su derrota, no concluye una visión común entre sus integrantes. El Gobierno de Piñera pugna por atraer a sectores de ella a una alianza de centro derecha y ha conseguido ciertos éxitos al obtener apoyos a proyectos suyos en asuntos como las modificaciones en educación y otros, lo que ha provocado diferencias tensiones y hasta rupturas. No obstante, como partido no podemos regalar estos sectores a la derecha; una Concertación tensionada entre los que se han comprometido abiertamente con el modelo y sus intereses de clase y quienes sin una clara definición bregan por cambios.
Sectores significativos a su interior han impulsado una reflexión crítica de sus comportamientos como gobierno; específicamente el grupo de elaboración programática de la candidatura Frei, Océanos Azules, ha planteado ideas que abren espacio a una convergencia anti-neoliberal. Varios parlamentarios y dirigentes de diferentes partidos del conglomerado y entre ellos muchos destacados dirigentes sindicales y sociales asumen posiciones en la misma dirección. De hecho, la Concertación es un campo en disputa.
Si en los partidos de la Concertación predomina una vocación democrática, de contenidos no neoliberales, será posible que la política de convergencia que impulsemos los comunistas genere las condiciones para conformar una nueva mayoría democrática, que culmine en la conquista de un Gobierno de Nuevo tipo, que se plantee hacer las transformaciones democráticas y de justicia social que requiere el país. Este, es el objetivo principal de este período, lo que por supuesto no niega la reivindicación histórica que hacemos del socialismo.
Desarrollar este proceso, debe ser en conjunto con las organizaciones sociales territoriales y el movimiento sindical, en primer lugar la CUT, pero sin agotarse en ellas. La nueva situación y la mayoría nacional que se requiere para resolver la coyuntura en favor de la democracia; exigen una amplitud y diversidad social organizada mayor que la que ha sido posible conformar hasta ahora.
Hay que dar continuidad al desarrollo de las experiencias positivas que van perfilando la construcción de un movimiento político y social, a la cabeza de las cuales está la necesidad de reconstituir un Parlamento Social y Político u otra instancia, con la presencia protagónica de la CUT, la Confech, los estudiantes secundarios, Conupia, los Colegios profesionales, los partidos políticos que se oponen al sistema, el movimiento de los pueblos originarios, el mundo de la cultura, también otros sectores emergentes del mundo de las mujeres, los ecologistas, las minorías sexuales y parte importante de la Asociación Chilena de Municipalidades y otros sectores organizados.
En esta línea, debemos mirar con atención lo frentes amplios de convergencia social y política que se comienzan a constituir en algunas comunas, debemos tomar atención de estas experiencias, pues en ella convergen todas las organizaciones vivas de la comuna, tanto sociales como sindicales.
La convergencia no se desarrollará por sí sola, ni podemos esperar que otros sectores tomen la iniciativa, tampoco serán resultado solo de esfuerzos de carácter central. Se necesita que sea el conjunto del Partido el que la promueva en la base social, en cada territorio y sector en torno a problemas y demandas concretas que generen acciones de masas.
La convergencia y unidad de acción que queremos no niega la disputa política con los aliados o posibles aliados ni inhibe – más bien exige - nuestra independencia. El Partido debe practicar un discurso unitario pero al mismo tiempo autónomo y crítico.
La tarea de acumular las fuerzas para construir una nueva mayoría nacional por la democracia se debe desplegar en todo el país y, fundamentalmente por ganar a los trabajadores, tanto en sus centros de trabajo, allí donde se crea la riqueza de Chile, como en los territorios en que hacen su vida familiar y ciudadana.
LOS TRABAJADORES Y LA LUCHA POR LA DEMOCRACIA.
En los últimos cuatro años, el papel jugado por los trabajadores organizados ha sido de gran importancia para avanzar en los objetivos trazados por el congreso anterior.
Las huelgas, paros y movilizaciones que en distintos sectores lograron romper por la fuerza de masas, la institucionalidad, estableciendo por la vía de los hechos las negociaciones colectivas sectoriales, los paros, convocados por la CUT que vincularon demandas sociales y políticas democráticas, la convocatoria al Parlamento Social y Político que aglutinó a Partidos Políticos, Estudiantes, la Pequeña y Mediana Empresa y otros sectores así como la decisión de llevar dirigentes sindicales como candidatos a diputados, pese a las prohibiciones constitucionales dan cuenta de un movimiento sindical que avanzó en su capacidad de lucha y politización y, principalmente, que los trabajadores deben ser el sujeto mas activo y principal de la unidad social y política que buscamos.
Sin embargo, lo hecho hasta ahora no es suficiente. Que los trabajadores desplieguen toda su potencialidad en la dirección de los objetivos estratégicos que nos planteamos para el período, pasa por hacer una correcta lectura de la actual composición de clases del país y, por sobre todo, definir con mayor claridad nuestros pasos y orientaciones. El problema principal a resolver es el comportamiento político de amplios sectores de la sociedad y como los integramos para que formen parte de la unidad y convergencia que promovemos como objetivo principal del periodo.
Según cifras del INE, Chile tiene una fuerza laboral de 7.625.800 personas, de los cuales a marzo de este año se encontraban ocupadas casi 7.000.000. Del total de personas que realizan una actividad laboral, destaca la notable presencia que tienen los trabajadores asalariados, que totalizan unos 5.160.000 (incluyendo allí a casi 320.000 trabajadoras de casa particular). El resto de la fuerza laboral identificada por el INE considera casi 1.700.000 empleadores de todos los tamaños y trabajadores por cuenta propia.
La composición del empleo da cuenta de los cambios que ha inducido el neoliberalismo en nuestro país. Los trabajadores ligados más directamente a la producción material suman solo alrededor de 1.600.000 personas. Entre los asalariados destaca hoy, que una gran cantidad está vinculada al sector de los servicios, especialmente al comercio, los servicios financieros, el transporte y las comunicaciones. Un sector relevante esta vinculado a la educación, la salud, la administración pública y la defensa, que comprende 1.200.000 personas.
Como dato relevante debemos señalar, que del total de los 7.625.800 trabajadores del país, sólo un 1.200.000 aproximadamente están sindicalizados y de ellos 783.000 están afiliados a la CUT; como partido influimos en un tercio de ellos, reflejados en los 15 consejeros nacionales que tenemos, de un total de 45.
El papel que desempeñan las llamadas capas medias en la economía y la sociedad chilena, debe obligarnos a una reflexión profunda. Asumiendo las deformaciones del modelo, sectores de trabajadores que perciben salarios más altos del promedio, se auto asignan el status de clase media y no asumen su condición de trabajadores y creadores de plusvalía En estos sectores se producen los niveles más elevados de endeudamiento, lo que los empuja a ser menos proclives a incorporarse a la lucha sindical. Las capas medias las componen básicamente micro, pequeños y medianos empresarios profesionales independientes, artesanos, artistas e intelectuales. Todos estos sectores son golpeados por las políticas neoliberales y podemos y debemos ganarlos para ser aliados de los trabajadores puesto que el gran capital arremete también contra ellos.
La masa de trabajadores asalariados debe constituirse en el principal sujeto democratizador del país. Sin embargo, no podemos asimilar en forma mecánica la condición de asalariado a determinados niveles de conciencia social, pues dentro de ella conviven hoy sectores extremadamente diferenciados. Debemos constatar que el grueso de los trabajadores aún están lejos de pasar a una etapa superior de compresión política. Ello se manifiesta en su falta de conocimiento de su rol como clase y de la comprensión de la función social del trabajo lo que demanda un fuerte trabajo cultural e ideologico para avanzar.
UNIDAD Y LUCHA; EL DESAFÍO PRINCIPAL DEL MOVIMIENTO SINDICAL.
La unidad y mayor sindicalización de los trabajadores siguen siendo un desafío en curso. Más del 80% de los trabajadores organizados están afiliados a la CUT, los comunistas estamos por fortalecer esta unidad y sindicalización en torno a la Central, en contraposición con los esfuerzos neoliberales por levantar artificialmente a la UNT y/o mantener en el tiempo la CAT o pretensiones tales como el deseo de conformar la Central Bicentenario.
Este último es un proyecto de la derecha con el apoyo del gobierno, que busca subordinar a su clase al movimiento sindical. De hecho tanto en la administración pública como en el magisterio tienen dirigentes, han expresado su decisión de incorporarse a la CUT de la Serena, donde hace sólo días celebraron a todo trapo el día del dirigente sindical. El gobierno se plantea nombrar una cantidad de agregados laborales en varias embajadas.
Señalamos esto no como una constatación, sino como un llamado de atención que nos convoque a elevar la lucha política e ideológica, en todos los terrenos. Este no es un debate menor para el frente sindical del partido, ya que debemos estudiar más los distintos sectores que han surgido. Lo principal es definir formas de trabajo que impidan su coaptación por las fuerzas del gran capital.
Todo ello confirma que, como hemos dicho, la batalla por la unidad que requiere el momento es mucho más amplia que la desplegada hasta ahora. Debemos profundizar el debate en curso dentro de la Central, respecto de incorporar a la CAT y debemos producir coordinaciones con organizaciones que aparecen en conflicto. Debemos entender que muchas coordinaciones que no se dan son consecuencia de la falta de agilidad de la CUT en ponerse a la cabeza de ellas, como ocurre con el frente de defensa de la salud y la educación. Sin embargo debemos cuidarnos de no caer en coordinaciones por coordinaciones o sólo por establecer diferenciaciones internas o por problemas de protagonismo, trabajaremos para que la CUT se convierta en un elemento de unidad y movilización, luchando en su interior para ello.
La CUT tiene en lo teórico una política de alianzas aprobada en sus congresos, que busca la unidad con todos los sectores dañados por el modelo, debemos trabajar por que ésta establezca lazos reales y serios con los estudiantes, los pobladores, los pequeños empresarios, los partidos políticos. Un objetivo principal en esta dirección es restablecer el Parlamento Social y Político, colocando al centro los 12 puntos y el Pliego de Chile, unido a los problemas contingentes, alzas, despidos, nuevas leyes y en un proceso de síntesis salir con una plataforma única tras la cual organizar la Movilización es un objetivo inmediato.
Se requieren plataformas amplias, que vinculen las demandas por mayor democracia expresada en un nuevo sistema electoral a las demandas por una nueva ley de sindicalización y negociación colectiva tanto en el sector privado como público, al rechazo de la reforma de la Ley 17.741, sobre accidentes del trabajo, entre otras.
Consideramos estos temas de contenido nacional y transversal como los elementos principales a desarrollar junto a nuestros parlamentarios, dada su amplitud pueden ser instalados en el parlamento, como en sus contactos permanentes con la gente. Los énfasis que ellos puedan desarrollar estarán dados por la entrega de elementos y coordinación que debemos facilitar, acorde a las actividades que ellos realicen.
La unidad, convergencia y movilización de masas que requiere el periodo, es mucho más amplia, masiva y de ruptura que la de los periodos recién pasados. El ejemplo de Punta Arenas es una prueba de que es posible alcanzar niveles de unidad, convergencia y movilización muy elevados, el rol jugado por el partido, la CUT, su capacidad para utilizar los tiempos políticos y cronológicos conforman un todo que debemos multiplicar. En Magallanes el proceso continúa: ahora plantean que siendo la energía un asunto estratégico debe ser asumida por el estado y no dar espacio a negociados de empresas nacionales (Gasco) ni trasnacionales (Methanex).
La movilización del 27 de febrero en Concepción y la marcha del 8 de marzo cumplieron varios aspectos requeridos para el período, masividad, se sumaron sectores de la Concertación. Pero también operaron factores que debemos aprender a superar pues dieron lugar a marchas paralelas que debilitaron la incidencia pública de las demandas y la invisibilidad en los medios de comunicación. Es necesario entonces analizar estos y otros fenómenos, bajo el concepto de una crítica constructiva.
Sin embargo, consideramos que el movimiento sindical debe estar más atento a los acontecimientos cotidianos que surjan producto de la aplicación del modelo y que afectan directamente a los trabajadores como al conjunto de la ciudadania , el quiebre del sostenedor del Transantiago Zona Sur, 2.200 trabajadores que arriesgan su empleo y una tremenda dificultad para los usuarios, la pretensión de cargar sobre gendarmería la crisis carcelaria que es de responsabilidad del modelo, la encuesta elaborada por el gobierno para justificar el despido de profesores, obviando por cierto las enormes deudas previsionales de los municipios con miles de maestros y lo que es más grave, el recorte al gasto fiscal del 5%, lo que en los hechos afectará los derechos y aspiraciones de los más humildes, más aun cuando estas medidas de contracción aplicadas en Europa y Estados Unidos han generado una resistencia social creciente. En todo, los trabajadores necesitan tener opinión para junto a las demás organizaciones sociales transformarlas en acción.
FORTALECER LA ORGANIZACIÓN SINDICAL Y PROMOVER INICIATIVAS EN LA DIRECCIÓN DEL OBJETIVO PRINCIPAL DEL PERIODO.
Para el periodo, fortalecer el movimiento de trabajadores pasa a ser una necesidad estratégica, como lo hemos dicho antes, se requiere de un movimiento sindical capaz de oponerse al actual desarrollo del capitalismo y de influir en la coyuntura en desarrollo. Para ello nuestra influencia y representación en las organizaciones sindicales es fundamental.
Nuestra influencia en las organizaciones más importantes es inestable. Por un lado si bien hemos avanzado en recuperar la Confederación de la Construcción, fortalecer nuestra presencia en la organización Campesina, rearticulado nuestra presencia en el metal y forestales, mantenido la presidencia del Colegio de Profesores, reforzado parcialmente nuestra representación en la ANEF, recuperado presencia en la ASEMUCH y mantenemos nuestra representación en otras organizaciones como la educación superior, FETRAM, FETRACER, entre otras, debemos ser críticos y autocríticos.
Nos falta mucho por recorrer en la organización, la movilización, la vinculación e influencia efectiva de los comunistas en sectores que hemos definido como estratégicos Esa es la situación, por ejemplo del Sector Marítimo Portuario, la Pesca Industrial y Artesanal, el Comercio, el Sector Financiero y el Transporte. Y debemos constatar retrocesos en sectores donde habíamos avanzado y aparecían con grandes potencialidades como los Eventuales, AJUNJI, Call Centers. En el caso de los contratistas de Codelco divisiones internas mermaron su trabajo pero hoy está en curso un proceso de franca recuperación.
Párrafo aparte merecen los trabajadores del campo, en particular los temporeros, trabajadores agrícolas y de la agro-industria. El tarifado nacional levantado como bandera de lucha, siendo una excelente iniciativa no ha logrado instalarse en todos los sectores. En particular desde la séptima región al sur. Los grandes complejos avícolas instalados en la provincia de Melipilla, reclaman de nuestra presencia y allí sin el rol del Partido no tenemos posibilidades al igual que en muchos otros lugares.
Para todos estos sectores debemos generar planes específicos, elaborados con la participación y el compromiso de las estructuras partidarias respectivas, formar nuevos y/o fortalecer los ya existentes, bajo el concepto de un crecimiento y desarrollo sindical socio-político.
DEBEMOS RETOMAR UN PLAN DE FORTALECIMIENTO DIRIGIDO AL MOVIMIENTO SINDICAL.
Este plan debe ser desde la base, evitando caer en esfuerzos centralizados que terminan siendo copulares y de corta proyección.
1.- Tenemos que ir a la coordinación de nuevas ramas que surgen como consecuencia de los cambios en las relaciones productivas, principalmente en aquellos sectores que pueden dinamizar mucho más la lucha y movilización ya sea por factores numéricos, de concentración de trabajadores, o por que rápidamente comienzan a evidenciar sus contradicciones con la agresiva ofensiva de profundización neoliberal del Gobierno de derecha.
Este proceso tiene que expresarse en coordinaciones, iniciativas conjuntas, unificación de plataformas, unidad en la acción y la movilización que permitan dar origen a grandes mega-confederaciones en sectores como: minero-metalúrgico-energía, construcción, campesinos-agricultura-forestal-indígenas, Comercio-servicios, financiero, marítimo-portuario-pesca industrial y artesanal, el transporte y, en el sector público, los sectores municipales, de salud, la educación y el sector fiscal, entre otros.
La importancia de estas mega-confederaciones radica en levantar demandas únicas por sector que fortalecen el nivel de movilización, por su envergadura adquieren carácter nacional, por su desarrollo impulsan necesariamente la unidad y convergencia para movilizarse por los derechos de miles, pero además compromete la influencia y el crecimiento de la CUT. De los 110.000 trabajadores que conforman el sector minero-metalúrgico y de la energía más de 40.000 no pertenecen a la CUT pero actúan bajo su influencia, igual cosa ocurrirá de conformarse el coordinador de la educación.
Este esfuerzo no implica dar por superadas las actuales federaciones y confederaciones, muy por el contrario debemos trabajar por fortalecerlas, entendiendo que la unidad orgánica será un proceso que deben considerar las bases de cada sector. Asimismo, deben prevenir que esas agrupaciones mayores asuman su integración plena en la CUT y no se conviertan en alternativas a ella.
Hasta aquí solo hemos avanzado en generar la coordinación del sector minero-metalúrgico y energía. Está en proceso una propuesta, a instancias del frente universitario, para la conformación de una entidad nacional que relacione a las Universidades del sector público y privado integrando a trabajadores, académicos y estudiantes con la proyección de un frente nacional de la educación, que comprometa también al magisterio en la perspectiva que el Colegio de Profesores logre asumir a los maestros de la educación particular subvencionada. Ese frente nacional debe integrar también a paradocentes e incorporar a Ajunji y otros sectores como los estudiantes de postgrado.
Estos procesos deben tensar nuestra preparación política e ideológica, ya que determinaran un fuerte proceso de unidad y lucha, donde la convergencia no niega la disputa política y por la hegemonía.
2.- Como lo hemos dicho antes, debemos fortalecer y crear nuevos sindicatos de empresas, trabajando para que no exista más de uno por empresa y orientando a que la forma de desplazar conducciones despolitizadas y cooptadas no sea la creación de otro sindicato, sino que el despliegue del debate y la disputa por la conducción en los marcos de la democracia sindical. Un ejemplo de los problemas que genera la división se da de manera grave en el campo de la salud, tal vez el sector que presenta los mayores índices de dispersión y decadencia de la diligencia sindical.
Debemos impulsar la creación y fortalecimiento de los sindicatos inter-empresas, por sectores similares, por holding, por empresas pequeñas del mismo sector, con el objetivo de ir coordinando negociaciones supra-empresa, que desarrollen plataformas comunes que potencien la conciencia de clases y que en el despliegue de sus luchas rompan por la vía de los hechos, la actual institucionalidad y con ello vayan poniendo al centro la necesidad de legislar para la defensa de trabajo y salarios dignos. Un hecho principal que refuerza esta necesidad de nuevas formas de organización es que un 88% de los contratos existentes tienen una duración de 11 meses o menos lo que afecta determinantemente a la organización sindical.
3.- No debemos desestimar la constitución de sindicatos de trabajadores por cuenta propia, allí se pueden incorporar muchos trabajadores que no tienen empleador y que el sistema pretende hacerlos concebirse como “emprendedores” y separarlos así de los asalariados. Ellos tienen sus demandas que de reconocerlas colectivamente pueden constituirse en actores sociales importantes: un ejemplo de ello ha sido el Sindicato de Vendedores de Locomoción Colectiva. Es posible levantar en estos sectores los tarifados sectoriales que incorporen capacitación, créditos, reconocimiento, leyes sociales, etc.
4.- Debemos poner atención a los Colegios Profesionales, la CUT previendo un cambio importante en la composición de clases, se abrió a afiliar Asociaciones Gremiales y Colegios Profesionales. De hecho en la mesa del sector público participa el Colegio de Enfermeras, por ello es vital conformar el equipo de profesionales del Partido.
5.- La CUT comunales y zonales, deben ocupar un importante lugar en la coordinación territorial, el debate que cursa al interior de la CUT respecto de pasar al fortalecimiento de las CUT comunales, encierra la comprensión que es necesario vincular más la organización sindical a la organización territorial, para fortalecer los espacios comunes de lucha, junto a pobladores, mujeres, jóvenes, tercera edad, sectores medios, deportistas, ecologistas, etc.
Una orientación particular, dice relación con la implementación de la nueva Ley 20.500 que crea los Consejos Comunales de Organizaciones de la Sociedad Civil. Dependiente de las municipalidades, donde las organizaciones sociales y/o gremiales tienen un porcentaje de participación. Consideramos que esto genera condiciones para crear las CUT comunales, para que desde allí los trabajadores realicen su labor de organización, de unidad y de convergencia social y política en torno a los problemas más convocantes entre ellos los referidos al área de la salud y la educación.
Esta actividad debemos vincularla a la participación de nuestro partido en el proceso de elecciones municipales que tendrán lugar el año 2012, el fortalecimiento de la relación de los trabajadores a las organizaciones sociales de cada comuna debe permitirnos avanzar a la elección de concejales mas vinculados al movimiento social de base. La necesidad de promover candidaturas del partido y de izquierda se fortalecerá con la inserción activa del movimiento sindical. El proceso de unidad y convergencia debe significar en muchos lugares candidaturas únicas para enfrentar y derrotar a la derecha y en muchos lugares esa candidatura única debe sumirla la izquierda como en otras corresponderá a la concertación.
6.- En cuanto a educación, es imprescindible considerar en toda su magnitud el debate que se avecina. Se ha dado a conocer la propuesta por parte del panel de expertos sobre “fortalecimiento de la institucionalidad pública”, en esta se propone cerrar establecimientos del área urbana con menos de 500 alumnos, la creación de Agencias Locales de Educación, que constará con 5 miembros, donde el alcalde integra 3, considerando sólo la participación de los padres y apoderados, se podrá establecer convenios con fundaciones privadas, es decir, una privatización encubierta y una municipalización hecha a medida de los municipios con más recursos.
Los proyectos que Piñera quiere imponer durante este año incluyen la Agencia de Calidad y Superintendencia, un proyecto de Nueva Administración y Financiamiento de la educación y uno de carrera profesional docente, todos ellos orientados a debilitar la educación pública y fortalecer la privatización
7.- A este conjunto de orientaciones debemos sumar la definición de un objetivo estratégico principal: tras el embate de la dictadura, del Plan Laboral de José Piñera que arrasó con las conquistas sindicales, las situación sigue siendo de extrema precariedad de los derechos del movimiento sindical Es imprescindible diseñar un plan estratégico de desarrollo de sus luchas, donde junto a las fuerzas democráticas impulsen una gran batalla por una nueva ley de sindicalización y negociación colectiva sectorial. Este es un imperativo para desplegar la fortaleza, capacidad y calidad del rol que los trabajadores deben jugar en la lucha por las transformaciones democráticas.
Ejemplos históricos hay. La ley de Sindicalización Campesina, promulgada bajo el Gobierno DC de Eduardo Frei Montalva, tenía como objetivo: “incorporar a miles de trabajadores del campo a la vida económica, social y política del país”, Ello significó para el movimiento campesino la posibilidad de crear sindicatos comunales con capacidad de negociación colectiva, lo que se tradujo en pasar de 9 mil sindicalizados a más de 130 mil en un año. Esto, junto con politizar, puso al Campesinado Chileno en condiciones de jugar el papel que sabemos jugó en las posteriores reformas.
EL CONGRESO NACIONAL DE LA CUT
Este Pleno se realiza a seis días de inaugurarse el 9º Congreso Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores y a 4 meses de finalizado el 24º Congreso Nacional del partido donde nos planteamos el objetivo de conquistar un Gobierno de Nuevo Tipo. Este nivel de desafío, exige de los comunistas hacer todos los esfuerzos por que el debate del Congreso de la CUT, sus conclusiones, acuerdos y proyección sean contribuyentes a este objetivo político principal.
El papel jugado por la CUT en la lucha por terminar con la exclusión a través del Parlamento Social y Político y de elevar los niveles de movilización nos indican que es posible que los trabajadores y la CUT jueguen un rol protagónico en este nuevo momento. Sin embargo, esto requiere de un papel mucho más influyente de los comunistas, tanto en la principal dirigencia de la CUT, como en las organizaciones bases que la empujen a posiciones mas avanzadas.
Los comunistas tenemos la obligación de distinguir la tarea política principal: ser un factor de superación de la dispersión en el movimiento sindical provocada en parte por la crisis que viven los partidos de la concertación tras su derrota electoral, en parte por sectores de la propia izquierda que no logran comprender la necesidad de unidades más amplias y en parte también por el propio proceso de inflexión que vivió el Movimiento de Trabajadores tras la llegada de la derecha al Gobierno.
Nuestro objetivo debe ser claro; Este Congreso de la CUT, debe estar marcada por una visión crítica de los Gobiernos de la Concertación quienes no asumieron enfrentar a la derecha para reponer a los trabajadores los derechos arrebatados por el Plan Laboral de José Piñera en materia de organización sindical y de negociación colectiva.
Pero junto con eso, lo central des debates deben concentrarse en la necesidad de fortalecimiento, de mayor despliegue de la lucha de masas, unitaria, amplia, con un programa mínimo de exigencias democráticas y de justicia social que aporte a la convergencia de sectores políticos y sociales para construir una correlación capaz de desplazar a la derecha, no para reponer la concertación, sino para lo que llamamos Gobierno de Nuevo Tipo, cuyo carácter y profundidad democrática y social, estará determinada por la envergadura de la acción de los trabajadores comol factor principal del desplazamiento de la derecha del gobierno.
Marchamos contra el tiempo, lo que podamos hacer para instalar el protagonismo del movimiento de masas y particularmente los trabajadores como un factor determinante en la construcción de una correlación de fuerzas para nuestro objetivo político, es este año y no después. Este congreso puede ayudar a generar las condiciones para el salto que se requiere. Para eso debemos concentrarnos en ayudar a dotar a la CUT de una política clara para el periodo inmediato.
Lo primero: Dotar a la CUT de una estrategia para enfrentar las medidas sociales que levantará el Gobierno de Piñera, que buscan tapar las demandas laborales con temas que si bien han sido exigencias del movimiento de masas, como lo son; el posnatal, el 7% de los jubilados, los multirut y el ingreso ético, la CUT sin abandonar los espacios de interlocución, debe usarlos para desnudar el verdadero contenido y su carácter populista. Un ejemplo de esto, es como develar el real impacto del proyecto postnatal.
Lo segundo: Dotar a la CUT de una plataforma que recoja temas concretos, de impacto inmediato sobre la gente, transversales, que logren unificar al movimiento social tras la movilización, recogiendo problemas como; defensa de la educación y salud públicas, las alzas ligadas los salarios, el abuso de las Isapres, el Dicom, la locomoción colectiva, el agua, los temas medioambientales, la defensa de los recursos naturales, los Derechos Humanos.
Lo tercero: Territorializar la organización base de la CUT, generando allí alianzas reales y concretas con el mundo social existente y sus demandas, ubicar las demandas locales y sumarlas a demandas nacionales, generando nexos de unidad política y social con vistas a las municipales. Pasando a una nueva expresión de los parlamentos sociales y políticos.
Lo cuarto: Una estrategia para reponer la lucha por Negociación Colectiva y una ley de sindicalización y mayor participación a través de reformas políticas.
Lo quinto: El llamado a la convergencia, a la creación de frentes amplios, con mayor nivel de organización y coordinación, que se exprese a nivel nacional, pero principalmente a niveles territoriales, comunales, provinciales o regionales.
Lo sexto: Reponer la movilización, instalando desde el Congreso un plan de movilización donde el Primero de Mayo sea el primer paso de una gran convocatoria nacional.
Para esto debemos resolver una actitud única de los comunistas en problemas que están presentes en el seno de la dirigencia sindical, muchos de ellos reales, que la derecha y sus medios magnifican con el objetivo de debilitar las potencialidades que representa el movimiento sindical.
¿CÓMO EXPRESAR LA INDEPENDENCIA DE LOS COMUNISTAS EN UNA ORGANIZACIÓN DE CLASE, PLURAL Y CON DISTINTOS INTERESES SECTORIALES?
¿Cómo entendemos los procesos de alianza al interior de la Central y cual es nuestro papel para mejorar la actual conducción y si existen condiciones para llevar adelante cambios en lo inmediato?
¿QUÉ PENSAMOS LOS COMUNISTAS SOBRE LAS ELECCIONES UNIVERSALES Y QUE ES POSIBLE AVANZAR EN LO INMEDIATO?
Sobre estos temas es urgente hacer síntesis, de lo contrario corremos el riesgo de ser parte de la dispersión y facilitar la instalación de discusiones que no permitan colocar al centro las definiciones urgentes para el momento y cuya ausencia puede tener consecuencias negativas en el mediano y largo plazo.
Sobre lo primero, nuestra independencia se mide en primer y último lugar por la seguridad que tengamos respecto de la justeza de nuestra política y por cuanto aportamos individualmente en los colectivos para desarrollar estrategias que permitan que esta sea influyente.
No confundiendo la independencia con agendas propias e individuales ni con la permanente búsqueda de la diferenciación del liderazgo por el liderazgo. Es claro que esta se expresará en algunos momentos con opiniones públicas distintas y en otras o paralelamente desarrollando el debate político e ideológico en el seno de las organizaciones.
Los comunistas, con independencia, debemos poner al centro el fortalecimiento del sindicalismo, elevando por un lado la sindicalización y buscando ser activos en colaborar en resolver conflictos internos en las organizaciones o entre ellas, que entraban su desarrollo les hace perder de vista al enemigo principal.
Sobre alianzas. Desde la fundación de la CUT en 1988, los comunistas nos hemos presentado solos a los procesos electorales y en ocasiones con algunos aliados de la izquierda cuyo aporte fue más testimonial que electoral. Manteniendo esta actitud electoral, desde1998 buscamos establecer acuerdos con los sectores más críticos de la concertación una vez realizadas las elecciones, esto es lo que nos permitió en los últimos años, tener mayor influencia en la dirección de la CUT.
En la actualidad, producir mayores cambios en la conducción de la CUT, o llevar a cabo el objetivo electoral que siempre nos hemos planteado de conducir la Central, pasa por cambiar en las próximas elecciones, que serán a finales del 2012, la correlación de fuerzas actual que, en las ultimas elecciones de la Central, otorgó 21 consejeros al PS, 16 a la Lista PC, 6 a la lista DC/PR y dos a la lista FS. Esto significa fortalecer nuestra representación desde la base, avanzar a la generación de un movimiento de izquierda en el mundo sindical que amplía nuestras fuerzas para lograr los objetivos políticos que hemos definido.
De colocar hoy en el centro del debate cambios de personas en la actual conducción de la CUT, aparte de no ser viables por las características de los actores políticos de la concertación que tienen representación en su interior y por la inexistencia de otras fuerzas de izquierda, solo provocaría mayor dispersión y tensaría en una dirección que no es la que buscamos poner al centro en el congreso de la Central. El cambio que sí debemos empujar en el Congreso son definiciones y acciones que caractericen la Cut que se requiere en este momento.
Sobre lo tercero, elecciones: La votación universal ha sido una aspiración del movimiento sindical desde hace mucho tiempo. No obstante ninguna de las organizaciones históricas (FOCH, CTCH, CUT año 53) las pudieron realizar. La única experiencia se vivió el año 72 con el gobierno popular, cuando las fuerzas de izquierda que representaban posiciones de clase estaban en el poder. Esto fue posible con todo el apoyo del estado, sin embargo el poder del dinero de los sectores de centro y derecha llevaron a que el partido del presidente Allende viera en peligro su segunda mayoría lo que hubiera implicado un fuerte golpe a la CUT en su rol de defensa y desarrollo del gobierno popular.
Hoy, elecciones universales existen en la gran mayoría de las organizaciones del sector público que representa un 44% de los afiliados a la CUT. En el sector privado solo tiene elecciones universales la CONSTRAMET con seria dificultades para que los trabajadores voten en sus centros de trabajo. Aparte de ello los sistemas de turnos y jornadas especiales (10x4, 7x7, etc,) dejarían a miles de trabajadores sin posibilidades de votar.
Nuestra orientación para este congreso, es que los comunistas estamos por trabajar una elección universal, para la cual tienen que existir determinadas condiciones, algunas de ellas son; elección universal en todas las afiliadas y una ley que resguarde los derechos sindicales al interior de la empresa.
En lo inmediato, estamos por poner al centro el profundizar los mecanismos de participación de la base sindical en la toma de decisiones políticas. En el último período ha tenido un rol mucho mas incidente el Consejo Directivo Nacional Ampliado en las decisiones de la Central. Nos proponemos que el Congreso Nacional rompa las lógicas cupulares actuales realizando congresos regionales, con la participación de todos los sindicatos y asociaciones bases de una región y que sean esos congresos quienes elijan a los delegados al Congreso Nacional.
El actual Congreso reunirá 884 delegados de Confederaciones, Federaciones, Asociaciones, Sindicatos Nacionales, CUT Provinciales y Zonales y los Consejeros Nacionales de la CUT, en representación 440.000 afiliados habilitados con sus cuotas al día de los 780 mil afiliados que tiene la Central.
La fuerza de los comunistas en este congreso, será de aproximadamente 200 delegados, con una ponderación de aproximadamente 89 mil votos, delegados provenientes principalmente del Colegio de Profesores y la Federación Metropolitana de la Salud y de Confederaciones del Sector Privado como la Construcción, Forestales, Ranquil, Contextil, Fetram, Fetracer, otros tantos sindicatos afiliados directamente a la Central como Good Year, el Metro y ADT y de algunas incorporación de delegados en las representaciones de organizaciones como ANEF, CONFUSAM entre otras.
Si bien, nuestras fuerzas no son insignificares, debemos asumir que representamos un cuarto del congreso y que nuestra influencia debemos concentrarlas en el objetivo principal. Definiciones que ayuden a que los trabajadores jueguen un papel fundamental en la conquista de un Gobierno de nuevo tipo.
EL PARTIDO.
En este informe, se abordan muchos de los temas que fueron parte del debate de nuestro 24º Congreso, por lo mismo, la altura de mira de la discusión que hagamos, debe ser pensando en que nuestra discusión sea un aporte desde el punto de vista de la continuidad, y que en definitiva apunte como cuestión principal del debate de esta sesión plenaria como el trabajo sindical pasa a ser una preocupación principal del partido y que el desarrollo práctico del trabajo permita que cada frente y/o estructura realice su aporte para materializar esta iniciativa. A partir de esta realidad podemos hacer la siguiente reflexión:
• Necesitamos un partido con una visión común sobre las potencialidades que el movimiento sindical y los trabajadores representan para el impulso de nuestra política. Un partido con una estrategia común para fortalecer el movimiento de los trabajadores y hacerlo jugar su papel. Un partido que en su discusión permanente se plantee estudiar las distintas realidades de los trabajadores, que identifique focos principales y destines esfuerzos orgánicos dirigidos. La experiencia pasada dice que no basta con que la comisión nacional, haga diseños al respecto, se requiere que estos diseños los haga el conjunto del partido.
Sin embargo y pese a lo antes señalado, observamos que existe una insuficiente ligazón del Partido con los trabajadores, que aún se considera que lo sindical sólo debe ser asumido por el encargado o la comisión donde existe. Reclamamos una inserción de las direcciones políticas como partes integrantes, para desarrollar este trabajo, con metas y planes definidos en cada lugar.
Si comprendemos que este es el tema de fondo, muchos de los problemas orgánicos y de formas se verán superados por la práctica y el vínculo real con los distintos sectores de trabajadores.
Pero requerimos también, que nuestra dirigencia sindical sienta la necesidad y entienda que sin el partido involucrado en nuestra actividad los avances que tengamos no tendrán la necesaria continuidad. Asimismo el Partido debe reforzar su atención al desarrollo del movimiento de los trabajadores.
Este es el debate que requerimos hacer con los Comités Regionales, los Comunales y las Células, involucrándonos de manera real y efectiva a partir de nuestra militancia y desarrollando la vida partidaria conjuntamente con los desafíos planteados en este informe.
Una propuesta concreta a debatir en este encuentro, es la de una campaña de reclutamiento dirigido en el marco de la celebración del Centenario del Partido, donde los dirigentes sindicales jueguen un papel principal.
En lo inmediato y como tarea principal debemos resolver en cuales comunas del país se conformaran las CUT comunales y que avancen en conformar la organización social y política, que asumiendo los problemas propios de cada Comuna y vinculándolas a las demandas nacionales, logren poner en pie y movilizar a todos los sectores. El ejemplo de Punta Arenas es la prueba de que esto es posible.
La discusión que realizamos no puede culminar sin una toma de medidas concretas para su ejecución inmediata. En las que por cierto nos jugaremos por que sean asumidas por todos aunque en una primera instancia las pongamos en movimiento solo como partido. Nuestra plataforma inicial de movilización debe apuntar a generar una gran jornada contra las alzas, levantar ahora la exigencia por la defensa del trabajo y un salario mínimo ético, desplegar planes contra el posnatal y la rebaja del 7% y avanzar en la coordinación de jornadas de movilización por la defensa de la salud y la educación pública.
NUESTRA POLÍTICA INTERNACIONAL.
Como señalamos anteriormente el mundo está cambiando. El profundo impacto de la Crisis Internacional en curso, ha producido una agudización de las contradicciones de clase a nivel global, incluidos los países Europeos y de Norteamérica. Esto ha impulsado a numerosas centrales sindicales a asumir posiciones de confrontación con los impactos del modelo en los/as trabajadores/as, y a enfrentarse a los gobiernos, que en muchos casos apoyaron.
Por el momento la CUT ha congelado su participación en la CSI, producto de la incorporación de la UNETE a sus filas, y esta participando del 16º Congreso de la FSM, que tiene lugar en Atenas, momento clave para que las relaciones de amistad se reflejen concretamente en la construcción de vínculos de trabajo y relaciones institucionales, regulares entre la CUT y la FSM. Nosotros como Partido debemos actuar con mayor dedicación: nominar un encargado que asuma el frente y a la vez coordine la relación de las distintas organizaciones chilenas afiliadas de manera directa a la FSM en la perspectiva de ampliar esas relaciones más aún cuando la FSM esta realizando un importante esfuerzo por reimpulsar su capacidad operativa y reagrupa a sus organizaciones sectoriales. En América Latina este esfuerzo ha significado incorporar a sus filas a centrales sindicales brasileñas y reconstituir el coordinador suyo en México.
En América Latina, se han consolidado nuevas expresiones de coordinación internacional del Movimiento Sindical y Social. Particularmente desde el Encuentro Sindical Nuestra América, que aglutina expresiones avanzadas del sindicalismo continental, se han desarrollado intercambios y coordinaciones, orientados a fortalecer las posiciones anti-neoliberales y de soporte a los procesos de transformación implementados por los países en que han asumido gobiernos de izquierda en la última década, particularmente en el ámbito del ALBA. Este encuentro es la expresión más avanzada de coordinación del sindicalismo latinoamericano, en que confluyen organizaciones afiliadas a la FSM, la CSI y sin afiliación internacional. Mayor importancia adquiere puesto que el ESNA trabaja resueltamente en la construcción de movimientos sociales y políticos en cada país, para enfrentar la decisión de descargar los efectos de la crisis sobre los trabajadores/as.
Así mismo, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, ha continuado consolidando su visión de ser un espacio de coordinación sindical subregional, vinculado al Mercosur. También confluyen en la Coordinadora organizaciones con diversa afiliación internacional.
El debate en este aspecto creemos debe apuntar a consolidar un trabajo real de relaciones internacionales, privilegiando a América Latina y a partir de nuestra realidad y capacidades establecer y consolidar relaciones de colaboración con las organizaciones internacionales de clara definición clasista, bajo la orientación de combatir de conjunto la arremetida imperial. En lo inmediato analizar nuestra posible participación en el 4to. Encuentro del ESNA en Nicaragua, en Agosto del 2011.
LA COYUNTURA INMEDIATA
Todo indica que los acontecimientos se precipitan y se requiere más de nosotros.
Desde que asumió el Gobierno de derecha, hemos venido desarrollando diversas discusiones entre nosotros y también al interior de las organizaciones sindicales. Realizamos el 28 de Enero una reunión ampliada de la CONASIN. La CUT ha realizado 4 CDNA y otros tantos CDN, así como reuniones con los presidentes de las organizaciones afiliadas del Sector Público y Privado. Han realizado Asambleas Nacionales la ANEF, el Colegio de Profesores y otras tantas organizaciones.
En todos los encuentro ha estado presente, con justa razón, la preocupación de los trabajadores. Es importante, que, en unos más otros menos, en todos han estado presentes conclusiones en las perspectivas que este informe señala:
Lo primero es la valoración negativa para los intereses de los trabajadores del Gobierno de Piñera; Lo segundo es la necesidad de ir construyendo un camino que reinstale con mayor fuerza y unidad la movilización social y que se exprese en una convocatoria nacional; Lo tercero es la convicción de que es necesario desplazar a la derecha del Gobierno y lo cuarto; es que un nuevo gobierno no puede ser lo mismo que los anteriores gobiernos de la Concertación.
El despliegue y asimilación de estas ideas sería un avance en el objetivo político que plantea para el periodo nuestro Partido. Sin embargo, debemos asumir que esto no es mecánico, que los procesos no se darán por si solos.
Los comunistas debemos afinar un criterio para enfrentar los próximos meses, porque lo que hagamos y como lo hagamos será determinante para explotar las condiciones que se evidencian, esto tiene que ser en dos direcciones:
Lo primero es fortalecer el equipo comunista, que dedique tiempo completo en la dirección nacional de la CUT y ser más activo en marcar las diferencias, pero en un proceso ordenado, de unidad y lucha, sin quebrar, pero tampoco escondiendo las diferencias. Actuando sobre la dirigencia de los demás sectores que tiene sus contradicciones y constituyéndonos en un factor de empuje.
Lo segundo, que bajo estas mismas consideraciones fortalezcamos las CUT Provinciales y Zonales y particularmente las CUT comunales, destinando más cuadros y tiempos en coordinación con los comunales y regionales del partido.
Lo tercero, abordar con cuidado las situaciones que se producen en algunas organizaciones donde aparecen situaciones que por supuesto no compartimos, pero que es donde justamente se puede abrir una puerta a las expresiones sindicales de la derecha. Aquí tenemos que construir los coordinadores que tenemos pendientes.
Y lo cuarto, es lo más importante, para este mismo instante y los meses inmediatos que vienen, hacer los procesos por la base. Vivir el desarrollo de luchas que está en curso y no generar actividades artificiales.
Compañeras y compañeros; Lo más importante, lo decisivo, lo que de verdad le dará proyección al debate que hagamos en este encuentro, será salir a vincularse con los procesos de movilización en curso, encabezar otros tantos y vincularlos para que los trabajadores, sus demandas y luchas sean determinante en el proceso de construcción de mayorías para desplazar a la derecha y abrirle paso a un gobierno de nuevo tipo, democrático y de justicia social.
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RESOLUCIONES DEL III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL
Santiago 09 de abril 2011.-
El Comité Central aprueba el informe presentado a este pleno, aún cuando constata que falta más autocrítica en relación al papel que jugamos los comunistas al interior de la Central Unitaria de Trabajadores. Se saludo como un avance el método de trabajo que se implemento en este pleno, en el sentido de entregar el informe antes de la reunión, para así facilitar su compresión y el propio debate al interior del partido.
LA SITUACIÓN POLÍTICA NACIONAL Y LAS ELECCIONES MUNICIPALES.
Se ha cumplido el primer aniversario del gobierno de Sebastián Piñera, y el balance de su gestión resulta nefasto para la gran mayoría de los chilenos. Particularmente perjudicial para los trabajadores es la oleada de despidos que se ha experimentado en el sector público, y el reciente anuncio del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, de rebajar en un 5% el gasto fiscal. La orientación del gobierno de Piñera no sólo favorece a los grandes grupos económicos nacionales, sino que también esta generando un agudo proceso de desnacionalización de la economía y el patrimonio nacional, que está siendo entregado a precio irrisorio al gran capital transnacional. En este sentido la defensa de los intereses nacionales y patrióticos es una bandera que puede aglutinar a millones y que debemos hacer nuestra.
A pesar de las diferencias que aún persisten dentro de las fuerzas de oposición, en las últimas semanas se han producido hechos que resultan alentadores. Tal vez el más importante de todos es que se logro una posición de la oposición para presentar la acusación constitucional contra la intendenta de la VIII región, Jacqueline van Rysselberghe. Acusación donde los diputados comunistas jugaron un papel relevante.
El ámbito de la educación es un frente de masas donde se han acumulado múltiples contradicciones y gravísimos problemas, y la política del gobierno está exacerbando dichas contradicciones a un grado máximo. Debemos crear consciencia respecto a los nefastos efectos que tiene la aprobación de la Ley 20.501, ya que es una reforma al estatuto docente, que precariza las condiciones de trabajo de los profesores de la educación municipal. Hay que denunciar los anuncios del gobierno de enviar un proyecto de ley de nueva institucionalidad de la educación, ya que dicha normativa persigue una privatización encubierta de la educación municipal. En el caso de la Educación Superior el lucro se impone como el principal interés que orienta la práctica de las instituciones privadas, mientras que las universidades tradicionales, y en especial, las estatales viven un dramático menoscabo. Por todo ello, en la educación existen condiciones inmejorables para que los comunistas avancemos en la implementación de nuestra política, generemos diversas instancias de coordinación en defensa de la educación pública e impulsemos masivas jornadas de movilización.
Hace pocos días, se aprobó en la comisión de la cámara de diputados la idea de legislar respecto a la ley de investigación científica, propuesta por el gobierno de Piñera. Dicha iniciativa subordina la investigación científica y tecnológica a los intereses de los grandes empresarios, con lo cual se impide que la creación científica este al servicio de las grandes mayorías nacionales.
El pleno constata atraso en la designación de nuestros precandidatos a concejales y alcaldes en todo el país, y señala la necesidad de avanzar incorporando a un mayor número de mujeres y dirigentes sindicales. Nuestra línea de acción persigue la unidad de la oposición en las próximas elecciones municipales, a través de la definición de un candidato a alcalde por comuna, y la conformación de una lista de concejales que incorpore al conjunto de la izquierda y otras fuerzas que no forman parte de la concertación. También se aprueban las fechas y objetivos de la Campaña Nacional de Finanzas, pues ella va dirigida a generar los recursos necesarios para la batalla municipal.
LOS TRABAJADORES Y EL MOVIMIENTO SINDICAL
En el ámbito laboral estamos viviendo un momento político extraordinariamente complejo. Por una parte el gobierno a través de la nueva ministra del trabajo, -Evelyn Matthei-, promueve en forma demagógica una serie de proyectos de ley como la ampliación del postnatal, el fin del cobro del 7% a los jubilados y la reforma al multirut; todas iniciativas que tendrían un supuesto efecto social beneficioso para los sectores populares. Cuando se observa en detalle dichos proyectos de ley, queda en evidencia las tremendas limitaciones de estas iniciativas legales y su carácter demagógico. Y por otra parte, los poderes fácticos -menos preocupados de guardar las apariencias-, y en especial el gran capital, alistan una ofensiva que pretende arrebatar a los trabajadores conquistas históricas, como las indemnizaciones por año de servicio, la jornada de ocho horas, el salario mínimo, entre otros. En este sentido, resultan reveladoras las declaraciones del presidente de la OCDE, y también del nuevo presidente de la CPC. Un ejemplo que devela las verdaderas intenciones de las reformas del gobierno, es el llamado estatuto del temporero que promueve el Ministerio del Trabajo. Frente a un proyecto que no resuelve ninguno de los problemas de fondo de los trabajadores temporeros, debemos contraponer la plataforma de la CUT, y en particular, la propuesta de tarifado nacional de los asalariados agrícolas de temporada.
El desarrollo de la política de los comunistas en el mundo del trabajo, requiere una caracterización más profunda de las transformaciones que ha experimentado la clase obrera, y sobretodo, de una mayor inserción del partido entre los trabajadores. Debemos tener una preocupación especial respecto a la situación de la mujer trabajadora, ya que existe una creciente incorporación femenina al mundo laboral, generándose nuevas realidades y demandas, que exigen nuestra atención. También debemos puntualizar direcciones de esfuerzo que apunten a nuestro crecimiento en sectores no sindicalizados, ó que se encuentran fuera de la central unitaria.
Para la CUT ha sido difícil asumir al nuevo escenario político que se instala con la llegada a la moneda del abanderado de la derecha, y en ciertas materias, el presidente de la central ha sostenido posiciones que los comunistas no compartimos. Sin embargo, sería un grave error reducir los problemas de conducción en la CUT a una persona, por más relevante que sea la responsabilidad que posee. El problema es más profundo, y reside en el agotamiento de un estilo de conducción cupular, que desconfía en las capacidades de la base sindical, y que ha sido incapaz de transformarse en una fuerza de oposición frontal a las políticas neoliberales.
Necesitamos una oposición de nuevo tipo, más efectiva y que sea capaz de volcar al pueblo a las calles, y apostamos a que la CUT encabece este proceso. Los comunistas nos proponemos impulsar un Plan de Lucha y Movilización, y aspiramos a que el conjunto de la central haga suya estas definiciones. Dicho plan debe contemplar una campaña contra las alzas y por un salario mínimo digno, pues el aumento de la inflación golpea de manera directa la capacidad adquisitiva de los sectores populares y las capas medias. También debe rechazar categóricamente los intentos por imponer la flexibilidad laboral, y transformar la negociación por el reajuste del sector público en una jornada de movilización, que aúne a todos los sectores afectados por la jibarización del rol social del estado. La situación de los despidos que afectan al sector público no son diferentes a los problemas que sufren los trabajadores en general. En este contexto cobra una relevancia especial la unidad de las organizaciones que agrupan a los trabajadores del sector público, y su aporte dentro de la Central Unitaria de Trabajadores.
En el ámbito de las alianzas los comunistas aspiramos a que la central encabece un movimiento de convergencia, de características similares al parlamento social y político. Otro desafío para la central, es promover una mayor interacción de la CUT con los frentes unitarios que se han desplegado en defensa de la salud y educación.
La realización del congreso de la CUT los días 15, 16 y 17 de abril es una oportunidad inmejorable para avanzar en esta dirección. Debemos transformar al congreso de la CUT es un hecho político de proyección nacional que provoque un giro, y que se constituya en un aporte a los procesos de convergencia democrática de las fuerza de oposición. En este sentido, debemos convertir al acto de culminación del congreso de la CUT, en una gran jornada de unidad de clase trabajadora chilena, y repletar el teatro Caupolicán el domingo 17 de abril.
La voracidad del capital no tiene límites, y se apresta a echar mano al aparato productivo estatal, en particular a Codelco, la Enap y otras empresas. Se propone constituir un equipo del partido que se aboque a este tema.
Rechazamos el intento de externalizar la aplicación de la Ley 16.744 de Accidentes del trabajo y seguridad laboral, pues se pretende que empresas privadas se encarguen de la aplicación y fiscalización de ella.
Necesitamos que los colegios profesionales se rearticulen y desempeñen un rol más activo en la defensa de los intereses de las grandes mayorías nacionales. Para ello debemos organizar la presencia de los militantes comunistas al interior de estos organismos, y nominar un encargado de este frente.
Como se ha señalado en el informe a este pleno, la tarea sindical es una preocupación que involucra al conjunto del partido. Para dar pasos concretos en esta dirección, necesitamos que los militantes del partido prioricen la militancia en sus centros laborales, constituyendo células en cada uno de ellos. Es fundamental que los dirigentes sindicales comunistas se coordinen con las direcciones del partido, para lograr una aplicación colectiva de la línea política.
OTRAS PROPUESTAS
El pleno aprueba el conjunto de iniciativas planteadas para la celebración del Centenario de nuestro Partido, las que deben ser particularizadas y llevadas a cabo por cada comité comunal y regional, en coordinación con la dirección central. Se trata de una multiplicidad de acciones orientadas a abrir paso al entendimiento de amplios sectores en torno a la lucha contra el neoliberalismo y la derecha, a nuestra vinculación de masas y a la batalla de ideas, a partir de la recuperación de nuestra historia y el desarrollo de nuestro proyecto para el futuro del pueblo. El próximo aniversario del Partido, el 4 de Junio debe marcar el inicio del Plan de celebración.
Entregamos un sentido reconocimiento a las compañeras Graciela Álvarez, María Cecilia Araya, Mireya Figueroa y Georgina Riquelme, quienes han fallecido recientemente, después de una vida de compromiso con el partido y la causa del pueblo.
El Partido debe estar alerta frente a la situación que afecta al compañero Manuel Olate, quien enfrenta en la corte suprema un nuevo juicio de extradición a Colombia. Debemos desarrollar una campaña de solidaridad, que denuncie la criminalización de la causa de la solidaridad internacional y alerte contra los intentos de vincular al partido con acciones que ponen en riesgo su legalidad.
El acto de la que la AFDD ha organizado para el viernes 15 de abril, a las 20 horas, en el Estadio de La Florida se inscribe en la lucha por que el movimiento popular se cruce con fuerza ante la ofensiva de la derecha por instalar impunidad por la vía de los indultos, el estrangulamiento de las agrupaciones y del movimiento de DD.HH. Por lo tanto el éxito de esta actividad es parte de la implementación de nuestra política, por lo tanto, nuestro compromiso con debe expresarse en medidas concretas como la difusión, la asistencia y la venta de entradas.
Es responsabilidad del conjunto del Partido que la jota realice un gran XIII Congreso vinculado a los grandes problemas de la juventud chilena. No basta un apoyo formal, se necesita que sea una tarea propia del Partido. Por lo pronto debamos participar activamente en el asegurar que el acto inaugural del próximo jueves 14 en la Usach alcance una gran masividad y se convierta en un hecho político relevante.
El Pleno resolvió llevar adelante una campaña de denuncia de la ficha de Protección Social debido a que el actual gobierno ha bajado los puntajes de postulación quedando sin posibilidades de postular subsidios mucha gente, en especial adultos mayores.
El Pleno llamo a redoblar la solidaridad con los comuneros mapuches presos que se encuentran en huelga de hambre, por el no cumplimiento de la promesa de nos aplicarles le ley antiterrorista.
También ratifico la realización de la Conferencia Nacional acerca del Partido acordando que el próximo Pleno fijara la fecha definitiva y la forma en que ella se desarrollara
Por otra parte se acuerda que una delegación visite al compañero Gastón Quezada, quien se encuentra afectado en su salud.
Por último, saludamos la iniciativa de los diputados comunistas quienes han presentado en el parlamento, un proyecto de Ley para la instalación de monumentos a la compañera Gladys Marín.
Abril 9 de 2011.

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